domingo, 10 de diciembre de 2017

EL DÍA VACÍO


EL DÍA VACÍO

Tenía ganas de pensar en piedras sobre macetas, imaginar que riego las plantas y a la vez las piedras van quedando oscuras y brillantes, como si tomaran agua.

Lograba sostener esa imagen y un pensamiento me sacaba con angustia.
Me levanté con esa sensación de buscar un lugar fresco para quedarme a descansar.

Me senté en el patio, admiré mi alrededor, ensoñé un par de minutos y el estómago me avisaba que aún me faltaba algo, sentía cierta angustia, sentí un par de apretones. Algo malo había hecho, con alguien no estoy en calma, algo debo, algo tengo pendiente, repasaba estas opciones para descubrir qué se me estaba olvidando, qué me tenía en alerta, qué no me dejaba descansar.

Me llegó la tarde encima con oscuridad y silencio de fondo, la idea seguía pendiente, terminé de comer y me fui a la cama.

Que pena sentía al imaginarme pensante y sin lograr disfrutar, pendiente de un pensamiento, tratando de dormir, arropado con almohadas, que de verdad entregaban compañía.


Me di cuenta que ese momento lo esperaba todo el día, recostarme y sentirme acompañado.

Y si una almohada me está entregando compañía, me di cuenta que no sólo olvidé algo hoy.

Seguramente llevo tiempo olvidando cosas.

Seguramente estoy empezando a sentir el vacío.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario